Te regale con todo mi corazón una rosa roja llena de pasión,
Sin querer clavaste una espina en mi corazón brotando sangre sin parar
Mi sangre cayó sobre la rosa y una rosa ensangrentada se convirtió.
Al darte cuenta de lo que pasabas quitaste la espina para sanar mi herida haciendo que brotara más sangre y más rápida.
Con tus manos ensangrentadas de mi sangre y desesperada pues veía que moría
Abrazaste mi cuerpo con todas tus fuerzas sobre el tuyo,
Tu corazón al ver el mío corrió y también lo abrazo con tanto amor que sus heridas cerro
Ahora mi corazón se recupera de tanto dolor, pues tú me amas con toda pasión.